Hora y media
Sales a la calle, con intención de respirar el aire frío de ese anochecer de otoño. Empiezas a caminar sin ningún rumbo, con parsimonia, despacio, con esa lentitud de la gente que no tiene donde ir ni qué hacer. Caminas, cada vez más sumida en tus pensamientos, sin ni siquiera pensar a dónde te guiarán tus pasos. El frío subiendo por tus piernas y las gotas de lluvia golpeando tu cara. Cada vez más lejos de casa, más lejos del caos de la ciudad y del ruido de los coches. A solas contigo, con la noche y con el silencio. El paquete de tabaco a mano, el mp3 en el bolsillo y la cabeza en funcionamiento...
"Hay gente a la que la vida le sale bien y gente a la que le sale mal. Supongo que no es tan sencillo, pero en resumidas cuentas es así. Hay gente que habiéndole ido mal la vida decide rendirse ante ella, pese a todo el daño que causa con esa acción cobarde. Sin pensar en el sufrimiento que va ha causar a la gente que le quiere, sin pensar en lo destrozada que queda una familia después de algo así, decide acabar con su vida y no plantar cara a sus problemas. Puede que para esa persona fuera la mejor opción, puede que fuera la única manera de acabar con su sufrimiento, pero el egoísmo de su acción y el vacío que queda en las vidas de los demás no se solucionarán de un día para otro. Es duro vivir una situación así, pero hay que seguir adelante, no debes olvidarlo."
Una hora y media, caminando sin rumbo, simplemente pensando en todas esas cosas a las que ahora no encuentras sentido. Una hora y media, a solas contigo y con el mundo.



